Yo, Tonya
Director: Craig Gillespie
Guion: Steven Rogers.
Fotografía: Nicolas Karakatsanis.
Música: Peter Nashel.
Año: 2017.
País: EEUU.
Intérpretes: Margot Robbie, Allison Janney, Sebastian Stan, Julianne Nicholson.
Sinopsis: Tonya Harding fue la primera patinadora estadounidense en completar, en 1991, un triple salto axel en competición. Pero el éxito sobre el hielo no siempre estuvo acompañado de felicidad en su vida personal. (FILMAFFINITY).
La historia usa el falso documental para contar la versión de los personajes a través de unas entrevistas reales hechas a Tonya, su marido, su madre, etc.
Cada personaje narra su versión de los hechos y comenta la historia a su manera. Digamos que esas entrevistas son una excusa para contar la historia de la patinadora. Además, en la película vemos como la protagonista rompe la cuarta pared varias veces y se dirige al espectador. Este recurso es utilizado para interaccionar con el público y llegarles de una manera más personal haciéndoles reflexionar. Gracias al montaje se consigue una película dinámica y con un buen ritmo.
En cuanto a los personajes nos encontramos con Tonya Harding, interpretada por Margot Robbie. Tonya es una chica ruda, de aspecto duro y agresivo. Sufre de mayor las consecuencias de una madre autoritaria, que la maltrato psicológicamente y la hizo creer que no valía para nada y que jamás llegaría a ser alguien. Pasó una dura infancia debido a su familia desestructurada y al posterior abandono de su padre. Después de quedarse sola con su madre, Tonya tuvo que convivir con su madre que la hizo trabajar y la presionó para convertirla en una patinadora profesional. En temas familiares, a Tonya no la fue muy bien. Además, más tarde al conocer a Jeff Gillooly tampoco le tocó la lotería.
Tonya pasó de tener que aguantar a una madre sin escrúpulos a tener que soportar las humillaciones y maltrato de su novio. Tonya había sido maltratada toda su vida, y su madre le había hecho sentirse una porquería. De esta manera, el trato recibido por su novio era lo normal, ya que era lo que había visto en casa. Un claro ejemplo son las propias palabras de Tonya: "Mi madre me pegaba y me quería". Tonya se embarcó en una relación toxica y destructiva con su novio de la que le fue difícil salir. Con esta situación, lo único que le quedaba a Tonya era el patinaje. Para ella, el patinaje era su vía de escape, algo en lo que por fin podía destacar e incluso llegar a ser la mejor. La pista era un lugar en el que sentirse segura. Margot Robbie interpreta de manera increíble a la patinadora. Convierte a Harding en una persona humana y con sentimientos, no como intentó venderla la prensa de aquellos años.

LaVona Fay Golden, madre de Tonya e interpretada por Allison Janney, es un personaje frio y sin escrúpulos, que hace muy difícil creer si alguna vez ha querido a su hija. En toda la película jamás la vemos mostrando una mínima prueba de afecto o apoyo hacia Tonya. Además, en un momento de la pelicula, cuando su hija más ayuda necesita se ve como intenta traicionarla y venderla a algún medio de comunicación. Sin duda su madre apenas se preocupa por ella y a veces parece que solo quiere que su hija fracase, porque en varios momentos en los su hija deslumbra en la pista, ni siquiera parece alegrarse por ella. Es un papel por le que Janney ganó el Óscar a mejor actriz de reparto, y que interpreta de manera notable junto a su compañera de reparto.

Jeff Gillooly, marido y
después futuro ex marido de Tonya es interpretado por Sebastian
Stan. Es una persona que claramente nunca quiso a
Tonya, solo quiso aprovecharse de ella y tenerla controlada. Una persona que se
dejaba calentar de manera muy rápida por su amigo, y que no pensaba de manera razonable. Fue el gran lastre de Tonya, y la
persona que la llevo a la ruina y destrozo su carrera como patinadora
profesional. Su amigo y él eran un par de chiflados y un cóctel que resultó
terrible para la carrera de Tonya.

Todo esto provoca empatía hacia Tonya Harding, una mujer que sin duda pudo cometer errores, pero las compañías durante su juventud y su madre abusiva, no la ayudaron en lo más mínimo en su vida y en su carrera hacia el estrellato. La película muestra el calvario de Tonya, y sin duda está hecha un poco en su favor, pero no cabe duda de que Harding tuvo una vida difícil en el pasado.

La pelicula habla sobre todo de la vida de Harding y de sus años más importantes en el patinaje, pero también trata sobre temas muy interesantes y que dan que pensar.
Cuando se hace público el ataque a Nancy Kerrigan todas las miradas se ponen sobre Tonya Harding y los medios de comunicación empiezan a atacarla y acosarla mediáticamente. El escándalo alimentó a las cadenas que solo buscaban morbo y escándalo. El mundo necesitaba buscar al bueno y al malo de la historia, y el puesto de malvada quedo para Harding. Es cierto que las acusaciones a su marido y a su guardaespaldas no ayudaban nada en pensar que Tonya era inocente. Una frase dicha por la protagonista, me gusto mucho y me hizo pensar fue: "América quiere alguien a quien amar y alguien a quien odiar" . Dicha frase me hizo pensar en el gusto de la gente por el escándalo, el morbo, la vida privada de la gente.

La prensa quería un escándalo que vender sin importar la verdad y sin preocuparse por las personas afectadas. El incidente se convirtió en un circo mediático del que todo el mundo formó parte. América estaba expectante por cada paso que daba Tonya. Los medios se hacían cargo de la situación y le daban al público lo que quería. Había que vender una historia y aquella era perfecta. Tonya no solo tuvo que aguantar el acoso por parte de su madre y su marido, sino que los medios y el país entero estaba dispuesto a juzgarla y acosarla.
Otro tema que se aprecia en la pelicula es el elitismo en el deporte. Se ve como un juez, le admite a Tonya que no le dan más puntos, aunque se los merezca, porque no tiene buen gusto, ni estilo, además de que no tiene una familia muy americana. Un ejemplo de cómo en el deporte profesional hay mucho clasismo y muchas veces no se tiene en cuenta el talento del deportista.


La pelicula esta ambientada entre mitad de los años ochenta y principios de los noventa y recrea muy bien la época en el vestuario y maquillaje. Sin duda la puesta en escena es inmejorable.

La música también es una elección acertada, que acompaña a la pelicula con temas ochenteros y de la época y con música original compuesta por Peter Nashel.
La pelicula tiene una buena estética. La cámara permanece en movimiento casi siempre y pocas veces esta fija, lo que le da dinamismo a las escenas.
Finalmente, la pelicula es un buen retrato de la vida de Tonya Harding. Ayuda a comprender mejor la vida de la patinadora y las duras circunstancias que vivió. También muestra la otra faceta de los medios y como se aprovechan de las miserias de la gente para vender titulares y como el público también lo alimenta.
A continuación dejo un articulo muy interesante donde se cuenta como se grabo una de las escenas de patinaje mas importantes de la película.
https://www.tvshow.com.uy/cine/camarografo-patines-asi-hizo-escena-tonya.html
Este vídeo muestra una comparación entre escenas de la pelicula y vídeos reales de esos años.
Este vídeo muestra una comparación entre escenas de la pelicula y vídeos reales de esos años.







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